Herbert West: Reanimador


Herbert West: Reanimador, relata la experiencia de Herbert, un tipo que está obsesionado con realizar experimentos orientados a estudiar la reanimación de los muertos desde sus primeros años en la universidad. Para ello, no sólo necesita tener especímenes de animales muertos, sino cadáveres humanos. Esto horroriza a las autoridades de la Universidad que le prohiben tajantemente realizar ese tipo de experimentos en humanos. Sin embargo, West y su amigo (el narrador) decidien recurrir a sus propios recursos para llevar a cabo los experimentos prohibidos, consiguiendo especímenes cada vez más y más "frescos".

Para quienes leyeron el relato y no sintieron ningún cosquilleo en algún capítulo, los admiro. Lovecratf, es uno de mis grandes maestros, es un buen ingeniero de suspenso, aunque sin sistematizar su mitología como lo hizo Tolkien y otros. Su referencia más famosa la tiene del "Necronomicón", o "libro de los nombres muertos". Según Lovecraft, el arte oscuro de sus obras está vivo en un libro de saberes arcanos y magia ritual cuya sola lectura provoca la locura y la muerte. Éste fue escrito por el poeta Abdul Al-Hazred durante el siglo VIII y traducido al griego por Theodorus Philetas en el siglo X con el título de "Necronomicón", esto provocó que el patriarca Miguel tratase de destruir todas las copias sin conseguirlo.

Lastimosamente, el Necronomicón es un invento de Lovecraft, alimentado por su prolífica imaginación y está dentro de libros que sencillamente no existen, como "La segunda Poética de Aristóteles" que menciona Umberto Eco en El Nombre de la Rosa. Parte de esta interesante producción se puede hallar en "La llamada de Cthulu y otros cuentos", un libro delirante de monstruos y ciudades enterradas.

Lovecraft es muy leído, tanto por la calidad de sus escritos como por el ingenio y suspenso de sus relatos. Trascribo acá algunos de sus concejos sobre escritura:
 
  
  • La gracia de un cuento verdaderamente extraño es simplemente alguna violación o superación de una ley cósmica fija, una escapada imaginativa de la tediosa realidad, por lo tanto son los fenómenos más que las personas, los "héroes" lógicos.
  • Nunca escribo si no puedo ser espontáneo expresando un sentimiento ya existente y que exige cristalización.
  • Rechazo seguir las convenciones mecánicas de la literatura popular o llenar mis cuentos con personajes o situaciones comunes. 
Este autor y este relato (que releo en este momento) simplemente no pueden dejar de recomendarse.

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