La semana y... ¡Narf!...son geniales

Esta semana terminé con trabajo nuevo. Bien alivianado: cerca de casa, un solo chuzo, entro a las ocho, almuerzo en casa y, obviamente, mejor paga. Lo único que lamento es trabajar hasta sábado al medio día, NO HAY NADA MEJOR QUE UN SÁBADO EN LA MAÑANA. Es un lujo que estoy dispuesto a sacrificar. Lo bueno es que podré continuar la licenciatura y me queda mucho más tiempo para leer y hacer otras actividades.
Aquí les dejo una clara muestra de que la ambición no tiene límites, no resperta raza, ni credo, ni especiel animal.

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